Lo que empezó como un dúo purista de rumba urbana es hoy una banda de seis músicos con tenora y trombón: el sonido de la cobla dentro de la rumba.
Dos discos propios, Pas de por y Alchímia, con canciones que en el Vallespir y el Rosellón son himnos de fiesta: El Burro Català, Les senyoretes, La Cabra Ska y Xisku de Ceret.
Quince años de escenarios, de la Feria de Ceret al cincuenta aniversario de La Bressola y la fiesta de Sant Joan del Ayuntamiento de Perpiñán. Música en catalán, festiva y urbana, que hace bailar igual a ambos lados de la frontera.

















